Notas

¿Se dan cuenta qué hicimos la mejor canción del mundo, no?

¿Se dan cuenta qué hicimos la mejor canción del mundo, no?

Por Gabriel Dávila (*).- «En argentina nací, tierra de Diego y Lionel»:
Lo primero que hace es construir un «Nosotros» potente. Ya no es el «Brasil decime qué se siente», poniendo eje en el rival, ni «esta hinchada quilombera», poniendo el sujeto en la hinchada. Se busca un plural inclusivo y épico (la tierra y sus dioses).

«De los pibes de Malvinas, que jamás olvidaré»:
Primera referencia histórica. Si no te emocionas con Messi o Maradona, te traemos una herida abierta de una guerra. Y si no te emocionas con eso, pegate un corchazo, hermano.

«No te lo puedo explicar, porque no vas a entender»:
Una de las partes que más me gustan: Por un lado la nostalgia de la incomprensión (en el país del tango, un poco tenemos que sufrir) y por el otro un guiño de casta, de comunidad «Nosotros entendemos lo que otros no», una forma de potenciar la unidad.

«Las finales qué perdimos, cuantos años la lloré»:
Nudo argumentativo. Un poco más de tango para admitir lo qué dolió y a la vez potenciar la gloria. La presión antes de la alegría.

«Pero eso se terminó, porque en el Maracaná, la final con los brasucas la volvió a ganar papá»:
Desenlace previo a la explosión. Referencia directa a un triunfo cercano y conocido por todos. La épica del guerrero que se levanta de sus caídas, del éxito qué se logró por el impulso de haber estado en el suelo

«Muchaaaachos, ahora nos volvimo a ilusionar»:
Ahí explota todo!! Comienza una segunda parte a puro festejo, y la palabra «Muchachos» ,sobrevive como única referencia a la canción original, para guardar la melodía y además un poco de lunfardo siempre viene bien.

«Quiero ganar la tercera, quiero ser campeón mundial»:
Habla del objetivo y refuerza la idea, sin repetir una sola palabra (Belleza absoluta).

«Y al Diego, desde el cielo lo podemos ver, con don Diego y con La Tota»:
No sé quién hizo esa canción, pero sin duda es maradoneano. Podía imaginarse a un Diego hablando con Dios, desde una nube, pero sabía que el último Maradona extrañaba mucho a sus padres y solo deseaba volverlos a ver, así que crea una imagen del Diez volviendo a sus orígenes, con el amor ausente, disfrutando de la paz que no tuvo en vida (hermoso por donde lo mires), pero no termina ahí.

«Alentándolo a Lionel»:
En esa imagen del cielo Maradoneano aparece otra vez la relación con Messi (volviendo al principio «tierra de Diego y Lionel») pero esta vez Maradona no en el campo de batalla, sino como faro. Siendo uno más de la masa y guiando al mejor de los nuestros, con su familia a los costados. Magistralmente termina como un rezo, como una santa Trinidad (el padre la madre y el hijo), pero que nace del pueblo. Una biblia popular que vimos hacerse piel cada vez que nos juntamos.

Por favor, ¿Cómo no nos vamos a embanderar atrás de esta hermosura de pieza literaria?


(*) Periodista.
Fuente: https://www.facebook.com/carlesgaby

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diciembre 21st, 2022

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