Notas

No Paremos de Gritar ¿y van…?

No Paremos de Gritar ¿y van…?

Por Mirta. Itati. Diaz (*).- La semana pasada cuando todos los medios hablaban de un nuevo femicidio -el de Laura Palacios, esta vez en la provincia de Córdoba- escuchaba las cifras que daban los cronistas sobre las llamadas a la línea 144: algo así como 7000 mensuales, y 84000 en el último año.

Pensaba en todas aquellas que no se producen, que no se animan a llamar, consultar y el numero asusta, por que de cada cuatro personas en situación de violencia, una sola consulta, y a su vez de esas cuatro que logran consultar sólo una hace efectiva la denuncia. Por lo que el número  de victimas de violencia es sumamente alarmante.

Y aquí quiero detenerme en los últimos casos de violencia mediáticos que tienen como protagonistas en las denuncias de abusadores a Juan Darthes y Fabián Gianola,  y veo el accionar  de todos los medios de comunicación, productores, técnicos, compañeros, vestuaristas etc todos sabían algo, todos los vieron por años haciendo lo que hacían y después esos mismos medios los vendían como Señores, padres y maridos ejemplares. Y la gran hipocresía que rodeo estos casos, donde además hacen horas y horas, revictimizando a sus victimas.

Por otro lado quiero mencionar específicamente el caso de Julieta Prandi, que detalladamente, entrevistada por Alejandro Fantino salió a contar su vida relatando el calvario vivida por ella y sus  hijos mientras estuvo casada y convivió con Claudio Cotardi.

Relata claramente la violencia psicológica, económica  y física a la que fue sometida por más de una década. Cuando finalmente toma el coraje y se divorcia, se encuentra con la inacción del juez Hernán García Lazaro, del Juzgado de San Isidro que durante tres años llevo el caso, ignorando la voz de los menores y desestimando el informe psicológico de “su propio juzgado” donde recomiendan la no vinculación de los mismos con el violento. Contradiciendo dicha recomendación obliga a la protagonista a revincular al menor de ellos con el padre…. Aquí es donde Julieta dice, la justicia me fue empujando al abismo, y entonces tengo que salir  a hablar sobre la intimidad de mi situación y la de mis hijos.

“El me imponía el miedo” y en otro tramo de la entrevista cuenta como un día le saco los documentos, las llaves y el celular, dejándola encerrada y aislada. Y su última amenaza fue “que lo último que iba hacer era cumplir años, vas a recibir una corona” delante de mi hijo mayor. Recomiendo busquen el texto ( hoy recibí flores)  es anónimo. Cuando escuche esa frase no pude evitar recordar ese texto corto pero estremecedor.

En otro tramo de la misma entrevista dice, tres años sin pasar alimentos y la justicia nada y además el juez me amenaza con una multa y me trata como a una delincuente por proteger a mis hijos!!!

Hay un montón de mujeres y niñ@s pasando por esta situación, en este juzgado y en otros, y no somos escuchad@s. Este es el accionar de esta justicia, donde no paran de revictimizar a las personas que con el último atisbo de valentía y supervivencia intentan detener la violencia y el drama que están transitando por años. Y entonces son sometid@s a pericias, escritos, entrevistas mientras del lado del violento nada, sigue como si nada, retrasan las audiencias, se niegan a las pericias, etc, etc y el tiempo transcurre sin que un solo gesto de la justicia hable a favor de eLL@s.

Ella termina diciendo “¿sabes porque sigo viva? Por que soy conocida, por que tuve algunos recursos, como por ejemplo  hablar en televisión y que vos me entrevistes” dirigiéndose a Alejandro Fantino.

Todo lo relatado hasta aquí por ella es lo que se repite una y otra vez,  en los testimonios de quienes transitan este doloroso camino. Para el 3de junio del 2021 escribí, “la justicia lee nuestros cuerpos” porque es lo último que hace, ya que todo lo que lo antecedió fue insuficiente, burocrático, lento,  muchas veces violento, apático y desinteresado. Y entonces las victimas mueren.

Cuando puedan recorran los juzgados y fiscalias y vean con sus propios ojos como en muchísimos casos las mujeres vuelven sobre sus propios pasos, por que no se sienten contenidas ni acompañadas por todos los instrumentos de la justicia.

Es indispensable más recursos económicos, más personal en áreas tan sensibles tanto en el Estado como en la justicia.

Mientras no asumamos como sociedad que tenemos una deuda pendiente con este tema, y que la justicia debe  democratizarse y tener una mirada de género,  y la política  tiene que encabezar dicha demanda através de todos los instrumentos que dispone.

 Estaremos en desventaja con este flagelo  por el que estamos atravesados y cada ves mas lejos de una vida libre de violencia para todes , si cada uno de nosotros no se compromete desde el lugar que esta a ponerle un freno a todos estos hechos. (04-12-22)

(*) Comunicadora social en la cuestión de género y territorio.

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febrero 5th, 2022

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